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¿Cómo lavar una brocha?


Preparación

¿Cómo lavar una brocha?

Lavar las brochas después de pintar es importante para conservarlas en buen estado por más tiempo y poder utilizarlas de nuevo.
1 Llena la cubeta limpia hasta la mitad con agua tibia (si la pintura es a base agua) o con solvente mineral (si la pintura es a base de aceite). Sumerge la brocha en la cubeta y presiona levemente las cerdas contra el fondo. Haz esto de 5 a 10 minutos.

2 Cepilla la brocha para remover la pintura que haya quedado, empezando del mango hasta las puntas de las cerdas.

3 Pon la brocha debajo de un chorro de agua para lavar toda la pintura que desprendida con el cepillo. Repite el paso 2 y 3 hasta que el agua caiga limpia.

4 Para secar la brocha, puedes colgarla o bien, cubrirla con papel toalla y dejarla secar en plano.

5 Guarda la brocha cubriéndola con papel toalla y atándola con un hule. Esto permitirá que la brocha mantenga su forma. Si conservaste el empaque original, guárdala allí.

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Materiales

  • Cubeta limpia
  • Agua tibia o solvente mineral
  • Cepillo de alambre o un cepillo duro
  • Hules

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